
El teniente Zegarra Bernaola estaba atrincherado en la comisaría de Ocobanba Apurímac con solo tres hombres de la policía nacional frente a una columna de 80 insurgentes fuertemente armados, cuando al escuchar su nombre desde las afueras de la comisaría sintió un escalofrío. Me vendieron pensó. Los atacantes regresaron por los 81 kilos de PBC que el mismo teniente les incauto el pasado 15 de octubre en una operación antidroga.
La resistencia de los policías fue modesta y valerosa a pesar de sus dos rondas de 8 balas para sus revolver Tauro y una ronda de 30 para un fusil AKM, las balas no alcanzarían pensaron. Mientras el sonido característico de una granada autopropulsada impactando en las paredes de la estación puso fin a la tenacidad de los cuatro.

1 comentario:
a Argentina no llegan noticias de la situacion sociopolitica de nuestros hermanos sudamericanos. vivimos anestesiados bajo el influjo de "gran hermano y de mostrando cuerpos hermosos por un sueño", leyendo su comentario me impresiono mucho lo que paso, sobre todo por la forma que maneja el relato.
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